El ISAI (Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles) es uno de los gastos más significativos que debe considerar un inversionista al momento de invertir en bienes raíces comerciales en México. Este impuesto local puede representar un porcentaje considerable del valor del inmueble, por lo que comprenderlo es fundamental para realizar cálculos precisos de inversión.

Ya sea que planees comprar terrenos industriales, oficinas, naves comerciales o locales, conocer cómo funciona el ISAI, quién debe pagarlo y cómo se calcula correctamente te permitirá tomar decisiones de compra más informadas y evitar sorpresas costosas durante el proceso de compraventa.

¿Qué es el ISAI?

El ISAI es el Impuesto Sobre Adquisición de Inmuebles, un impuesto que se aplica al comprador cuando adquiere cualquier tipo de propiedad en México. Este impuesto aplica tanto a inmuebles residenciales como comerciales e industriales, incluyendo terrenos, edificios de oficinas, naves industriales y locales comerciales.

El impuesto se genera al momento  que existe una transferencia de la propiedad de un inmueble, sin importar el tipo de operación que origine el cambio de propietario. Esto incluye operaciones como compraventa directa, herencias, donaciones, adjudicaciones por remate judicial o cualquier otra forma legal de adquisición de inmuebles.

El objetivo principal del ISAI es gravar la transmisión de dominio de los bienes inmuebles, generando recursos para las finanzas públicas de estados y municipios. En el contexto del mercado inmobiliario comercial de México, este impuesto sobre la adquisición representa una fuente importante de ingresos para los gobiernos locales y forma parte integral de cualquier transacción inmobiliaria.

La responsabilidad del pago recae exclusivamente en el comprador o nuevo adquirente del inmueble. El ISAI debe pagarse al momento de la escrituración ante notario público, ya que sin este pago la transmisión de dominio no puede completarse legalmente y la escritura no se puede inscribir en el Registro Público de la Propiedad.

Objetivos del ISAI

El ISAI cumple diversos objetivos dentro de la política fiscal y el mercado inmobiliario comercial de México:

Recaudación de recursos para el gobierno local

El principal objetivo del ISAI es generar ingresos fiscales para estados y municipios. Los recursos que se recaudan a través de este impuesto se destinan a beneficios para la ciudad, como inversión en infraestructura urbana, programas sociales y gastos operativos de las administraciones locales.

En el sector comercial, estos recursos también contribuyen al desarrollo de infraestructura que aplica directamente a las empresas, como mejoras en vialidades, servicios públicos y zonas industriales.

Redistribución de la riqueza

El ISAI funciona como un mecanismo de redistribución económica, ya que quienes tienen la capacidad de comprar inmuebles contribuyen proporcionalmente más a las finanzas públicas. Las tasas progresivas que se aplican en algunos estados en el cálculo del impuesto hacen que los pagos de mayor valor aporten más recursos, lo que ayuda a financiar programas que benefician a otros sectores.

Control del mercado inmobiliario

Es importante mencionar que este impuesto también sirve como herramienta de regulación del mercado inmobiliario. Al establecer un costo fiscal asociado a cada compra, el ISAI puede influir en la velocidad y volumen de las operaciones inmobiliarias.

Para el mercado comercial, esto significa que las decisiones de inversión deben considerar no solo el precio de compra, sino también el costo fiscal adicional que representa el impuesto.

Incentivar la inversión inmobiliaria

Paradójicamente, el ISAI también puede funcionar como incentivo para la inversión a largo plazo. Al representar un costo de transacción significativo, el impuesto desalienta la especulación inmobiliaria de corto plazo y favorece a inversionistas que planean mantener sus propiedades comerciales por períodos más largos, contribuyendo a mantener una estabilidad de mercado.

¿Cuánto se paga por el ISAI?

El monto del ISAI varía considerablemente según diferentes factores que determinan la base gravable y la tasa aplicable. La forma en que se calcula el impuesto depende de los siguientes factores principales:

  • Valor del inmueble: La base de cálculo se determina tomando el mayor valor entre el precio de compraventa acordado, el valor catastral asignado por el gobierno y el avalúo comercial realizado por un perito autorizado de la ciudad. Para inmuebles comerciales o una vivienda de alto valor, esta diferencia puede ser significativa.
  • Tasa impositiva por entidad: Cada estado en México establece sus propias tasas para el ISAI, que pueden ser fijas o progresivas. Por ejemplo, no pagarías lo mismo en la Ciudad de México que en  Veracruz. Algunas entidades aplican porcentajes que van desde el 2% hasta el 5% del valor del inmueble, mientras que otras utilizan tablas más complejas según rangos de valor.
  • Ubicación específica del inmueble: Dentro de cada estado, pueden existir diferencias entre municipios o zonas específicas, principalmente en la Ciudad de México. Las áreas urbanas desarrolladas o zonas comerciales premium pueden tener tasas diferenciadas debido al uso de suelo comercial, respecto a zonas rurales o industriales.
  • Exenciones y reducciones aplicables: Ciertos tipos de compra pueden calificar para reducciones en la tasa del impuesto o exenciones parciales, especialmente en programas gubernamentales de desarrollo económico o inversiones en ciertas zonas geográficas.

¿Cómo se calcula el ISAI?

El cálculo del ISAI sigue un proceso que permite determinar con precisión el monto que debe pagar el comprador:

1. Determinar el valor de la operación o avalúo

El primer paso consiste en establecer la base gravable del impuesto. Para esto, se comparan tres valores diferentes del inmueble: el precio de compra o venta acordado entre las partes, el valor catastral oficial asignado por las autoridades fiscales, y el avalúo comercial realizado por un perito valuador autorizado. La ley establece que debe tomarse el valor más alto entre estas tres opciones como base para el cálculo del ISAI.

2. Revisar la tasa aplicable según la entidad

Una vez determinada la base gravable, se debe consultar la legislación fiscal de la entidad federativa donde se ubica el inmueble o vivienda para conocer la tasa aplicable. Es fundamental verificar si existen tablas progresivas que establezcan diferentes porcentajes según rangos de valor, ya que muchos estados utilizan este sistema para gravar de manera diferenciada las operaciones de distinto monto.

3. Aplicar la tasa sobre la base gravable

Con la base gravable y la tasa definidas, se procede a calcular el impuesto multiplicando el valor del inmueble por el porcentaje correspondiente. En casos donde apliquen tasas progresivas, el cálculo puede requerir aplicar diferentes porcentajes a distintas porciones del valor total, similar al cálculo del impuesto sobre la renta.

4. Confirmar con la autoridad fiscal correspondiente

Antes de proceder con el pago, es recomendable confirmar el cálculo con la tesorería estatal o municipal correspondiente, especialmente en operaciones de alto valor. Las autoridades pueden proporcionar calculadoras oficiales o realizar el cálculo directamente para evitar errores que podrían complicar el proceso de escrituración.

Ejemplo práctico: Supongamos la adquisición de un local comercial en Ciudad de México con un precio de compraventa de $2,000,000. Si el valor catastral es de $1,800,000 y el avalúo comercial es de $2,100,000, la base gravable sería $2,100,000 (el valor más alto). Aplicando una tasa hipotética del 3%, el ISAI resultaría en $63,000 pesos.

¿Quién debe pagar el ISAI?

La obligación de pagar el ISAI recae exclusivamente en el comprador del inmueble o vivienda, nunca en el vendedor. Esta responsabilidad fiscal es intransferible y forma parte de las obligaciones legales que adquiere quien recibe la propiedad del bien inmueble.

El pago del impuesto es obligatorio para el comprador en todas las operaciones que impliquen transmisión de la propiedad. Esto incluye compraventas tradicionales, adjudicaciones por herencia donde el heredero debe pagar el impuesto correspondiente, donaciones donde el donatario asume el costo fiscal, y remates judiciales donde el adjudicatario debe cubrir el ISAI para completar la adquisición legal del inmueble.

Únicamente se paga ante la tesorería o dependencia fiscal de la entidad federativa donde se ubique el inmueble, siguiendo los procedimientos establecidos por cada gobierno local. Es importante que el comprador considere este costo adicional en su presupuesto de adquisición, ya que el monto puede ser considerable según el valor de la propiedad comercial.

El notario público encargado de la escrituración tiene la responsabilidad de calcular el impuesto, retenerlo del comprador y transferirlo a las autoridades fiscales correspondientes. Sin el comprobante de pago del ISAI, la escritura no puede inscribirse en el Registro Público de la Propiedad, lo que significa que la transmisión de dominio no quedaría completamente formalizada.

¿Cómo exentar el ISAI? 

Todos se han preguntando alguna vez: ¿Cómo evitar el pago del ISAI? Pero, el ISAI es un impuesto obligatorio en la mayoría de las compraventas de inmuebles, existen ciertas situaciones específicas donde es posible obtener exenciones o reducciones significativas:

Donaciones familiares

Las transmisiones de inmuebles entre familiares directos (padres a hijos, entre cónyuges, o entre hermanos) frecuentemente califican para exenciones parciales o totales del ISAI. Cada estado establece sus propias reglas sobre el grado de parentesco requerido y los límites de valor que aplican para estas exenciones. Es necesario presentar documentación que compruebe el parentesco y cumplir con los requisitos específicos de cada jurisdicción.

Programas sociales o gubernamentales

Los gobiernos federal, estatal y municipal establecen programas especiales que pueden incluir exenciones del ISAI para fomentar ciertos tipos de inversión o desarrollo económico. Esto puede incluir adquisiciones en zonas económicas especiales, programas de desarrollo industrial, o incentivos para empresas que generen empleo en regiones específicas. También existen programas sociales de vivienda que pueden aplicar a ciertos tipos de inmuebles comerciales destinados a actividades productivas.

Inmuebles con valor bajo

Muchas entidades federativas establecen montos mínimos por debajo de los cuales no se cobra ISAI o se aplican tasas reducidas. Estas exenciones buscan facilitar el acceso a la propiedad para operaciones de menor valor y reducir la carga administrativa en transacciones pequeñas. Los límites varían significativamente entre estados y se actualizan periódicamente según las condiciones económicas locales.

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Conocer y calcular correctamente el ISAI es fundamental para cualquier inversionista que busque adquirir propiedades comerciales en la Ciudad de México y otros estados. Este impuesto representa un número importante del costo total de adquisición que puede impactar la rentabilidad de tu inversión si no se planifica adecuadamente.

La complejidad del cálculo del ISAI, varía según el estado, el valor del inmueble y las circunstancias específicas de cada operación, lo que hace indispensable contar con asesoría especializada y herramientas confiables para evaluar correctamente los costos fiscales de cada adquisición.

En Spot2, entendemos que la transparencia en los costos fiscales es crucial para tomar decisiones de inversión acertadas. Por eso, trabajamos con inmuebles comerciales que cuentan con información verificada sobre su situación fiscal y legal.

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