La economía de Estados Unidos atraviesa una profunda recuperación "en forma de K", lo que evidencia una brecha cada vez más amplia en los hábitos de consumo entre diferentes estratos sociales.
Esta división se refleja claramente en los resultados empresariales recientes:
- Auge del sector premium: Las compañías dirigidas a clientes de alto poder adquisitivo —como Ralph Lauren, American Express y aerolíneas como Delta y United— están superando sus pronósticos financieros. Esto se debe a que su base de consumidores ricos continúa gastando de manera constante en bienes y servicios de lujo.
- Contracción del consumo básico: En contraste, marcas de bienes de consumo diario y finanzas masivas —como PepsiCo, Kraft Heinz y PayPal— enfrentan un panorama complicado. Sus clientes de menores ingresos sufren falta de liquidez, lo que los obliga a recortar presupuestos, buscar opciones más económicas y aplazar compras.
Esta dinámica subraya una creciente y acelerada concentración de la riqueza en el país. Según reportes de Moody's Analytics, el 10% de los hogares más ricos impulsa actualmente casi la mitad (50%) de todo el gasto de consumo en Estados Unidos. Se trata de un cambio drástico en la economía si consideramos que, hace solo tres décadas, este mismo grupo representaba apenas un tercio de dichos gastos.
Fuentes:
- https://www.reuters.com/business/us-firms-confront-widening-income-gulf-wealthy-spend-budget-shoppers-struggle-2026-02-11/




